Sensibilización

En el llamado Norte necesitamos pensar sobre la alimentación y en el Sur, muchas personas, necesitan simplemente comer.

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Mientras el hambre y la malnutrición afectan a casi una sexta parte de la humanidad, en las sociedades de la opulencia, en el denominado Norte, el culto al cuerpo convive con el incremento de la obesidad infantil, los trastornos alimentarios y la presencia de problemas de salud relacionados con una ingesta alimentaria desequilibrada. Luces y sombras de un mismo fenómeno.

Tal como ha manifestado el Director General de la FAO en su Discurso del Día Mundial de la Alimentación de 2010, hemos de lograr una mayor estabilidad en los mercados de alimentos, garantizado también la calidad y la inocuidad de los alimentos para los consumidores. Si pensamos ahora en las personas que padecen hambre, la producción mundial de alimentos habrá de incrementarse en un 70% y duplicarse en los países en desarrollo para poder alimentar, adecuadamente, a una población que se podría alcanzar los 9.100 millones de personas en 2050. Este crecimiento se producirá básicamente en el mundo en desarrollo, donde viven la inmensa mayoría de las personas subnutridas.

El testimonio de Kima Kidbouli, de Níger, recogido en el documento GROW de Oxfam (2011), subraya esta situación:
"Nos falta comida (…) Este año las cosas están mucho peor que antes. Peor que en 2005, cuando las cosas ya estaban mal. Entonces, no todos pasaban hambre… sólo algunas áreas. Pero ahora, todo el mundo está pasando hambre"
 

  • Taller de participación

    Taller de participación

    Este taller estaría basado en dinámicas de grupo para incentivar la comunicación de los participantes y la generación de ideas sobre temas concretos, como por ejemplo, los habitos de vida saludable o la dieta equilibrada, el derecho a la alimentación o la reducción de excedentes alimentarios.